Amantes

amantes

 

Y nos vuelve a sorprender la noche

Fatigados por el frío

Sensibles a las caricias

Enajenados por el deseo

 

Y nos sorprende desnudos

Confundidos en la oscuridad

Revueltos en nuestras llamas

Sumiéndonos en lo bendito

 

Y entonces la noche se encela

De observar el amor ardiente

Que no tendrá jamas

Y es así como el día nos atormenta; nos separa

 

Pero nuestros cuerpos saben,

Saben soportar el frío,

Saben que al caer la noche

harán la unión perfecta.

 

Elia Santos

2017