Y dije; sí

Porque desde hace días

Una corriente extraña me recorria,

Mi cuerpo te ansiaba

Y mis pensamientos te buscaban

En mis sueños sin querer te dibujaba

Y en mis pesadillas cual caballero

Valiente y misterioso me salvabas

Dije; sí pues no hay otra palabra que defina nuestro andar.

Solo nos queda orar y amar.