Espejos resplandecientes

En suelos angostos y agrietados

Entre llantos dulces y manos blancas

Nací alguna vez, por algún motivo

Quizas por casualidad, quizas al azar

Y luego de grandes preámbulos

Quise comerme todo de golpe

¡Áspera y ardiente garganta!

Secuelas de la sed crónica

Prisionera soy desde ese día

¡No veo la hora de ser libre!

Veo espejos resplandecientes

Cuya luz deja ciego al mundo

Fijo mi mirada ¡Quiero estar ciega!

Sin embargo, los resultados son nulos.

Elia Santos

2019