La voz

la luna y el sol

 

-Ten cuidado- una dulce voz me previno.

En amaneceres soleados y cielos azulados

Aún la escucho, con eco infinito

Me consuela y me abraza en las noches silentes

Y en la soledad me abraza.

En las tormentas como hoy

También la escucho

Cuando mi alma perturbada

Pierde su calma

También la escucho

Cuando la felicidad me acompaña

Desaparece por completo

Trato de escuchar y nada…

El pánico se apodera de mí y entonces…

La escucho.

 

Elia Santos

Nov. 2019