Tardes de lluvia

Cada tarde de lluvia nos veo a traves del tiempo, como si las gotas copiosas me transportaran a aquella tarde de lectura; libros van, libros vienen, nuestras mentes no se entorpecen a pesar del encierro, se vuelven ágiles, vuelan con ahinco, no se detienen, de vez en cuando, cruzamos unas palabras, comentamos lo leido, pero sin perder más tiempo nos perdemos cada una en su propia historia.

Y es lo que hacemos ahora, estamos inmersas en mundos diferentes, pero en esa misma tarde.

Elia Santos

Abril 2020