A una niña

 

Era la luz que alumbraba el día de muchos,

para otros era la dulce fragancia de la noche;

La niña de dieciséis años.

Sus ojos eran la luz del sol,

su risa opacaba cualquier flor,

su alegría tenía los colores del arco iris.

Pero un día, la oscuridad la envolvió.

La niebla cerró todos sus senderos,

el viento silbó más fuerte,

las aves se quedaron quietas en sus nidos.

Los infames gozaban a escondidas.

en una pútrida sociedad,

algunos murmuraban;

—¡Estaba llena de vida!

—Era tan joven, era una niña.

—Ella llevaba vida a todos lados.

Ellos no son conscientes que desde nacemos

Estamos llenos de muerte

Más cuando la impunidad impera.

 

Elia Santos

2020