“La llama doble: Amor y erotismo”, Octavio Paz

Desde hace mucho tiempo he intentado escribir una novela romántica, pero por algún motivo las historias que creaba con el fin de darle un romance terminaban siendo aventura, fantasía, suspenso… Algo tan extraño, porque desde muy pequeña he disfrutado de las novelas románticas, he soñado junto a ellas las más dulces y eróticas escenas de amor.

La poesía romántica me encanta, pero de igual forma me cuesta escribirla; siempre termino dándole un toque de oscuridad e incertidumbre.

Así es que me propuse, como reto, iniciar una novela romántica corta, no para publicarla, sino como ejercicio personal. Cada vez que quería desviarme del romance reescribía y volvía al camino del amor. No pude escribirla sin dejar un tema social en ella: el feminismo o, mejor dicho, la idea errónea del feminismo que tienen muchas mujeres hoy en día y no las culpo, pues muchas de ellas han vivido situaciones espantosas. (Creo que no dejar un tema social en cada uno de mis libros, me es imposible.)

Mi inspiración

Fernando Dávila me recomendó un libro al leer mi poesía “Delirios de amor“, y ese libro fue: “La doble llama: Amor y erotismo“, de Octavio Paz. De inmediato lo añadí al final de la lista de lecturas, pero luego lo pensé mejor y decidí leerlo para ver si me inspiraba con mi nuevo reto. Así que lo saqué de la biblioteca pública y me dispuse a la tarea de leerlo.

“La doble llama: Amor y erotismo”, es un ensayo que Octavio Paz publicó en 1993 y que comenzó a escribir en 1965, donde recopila todas sus experiencias de lectura. Sin duda es una obra maestra, una joya de la literatura. Estoy más que agradecida con Fernando Dávila por habérmelo recomendado; quisiera hablar tanto del libro, pero es casi imposible, haría una entrada diferente cada día solo para comentar un párrafo. Por lo pronto, dejo la frase que más me ha gustado y que me ha ayudado en mi reto:

Sufre

la dolencia

de amor que no se cura

sino con la presencia y la figura.

Se trata de Delfis y Simetha y sus encuentros eróticos.

Leer este ensayo me ayudó a culminar mi libro, aun no me decido por el nombre, siempre escribo y al finalizar la obra la bautizo. Estoy orgullosa del resultado, puede que considere autopublicarlo; aún no estoy segura, pues nunca he escrito algo parecido y, a pesar de que me gusta, no sé si manejo bien ese tipo de género «romántico y erótico».

Por lo pronto, les recomiendo este ensayo, estoy segura de que muchos lo han leído, pero si no es así, no duden en incluirlo en su lista de lecturas pendientes.