Historia universal de la destrucción de libros

“Allí donde se queman libros, se acaba quemando hombres”. Heinrich Heine

Cuando este libro llegó a mis manos, desperté a una realidad que nunca tuve en cuenta. Existe la destrucción de la cultura de manos del propio hombre, buscando la aniquilación de esta. Ya sea por considerarla “peligrosa” o “inferior”, o simplemente por ser diferente.

En esta obra de Fernando Báez, encontrarás una recopilación de hechos históricos donde los protagonistas fueron los libros y los medios por los que fueron destruidos. Es tan abarcativo que va desde las tablillas sumerias hasta la Guerra de Irak.

Y lo que me impactó es que el autor no hizo este libro buscando un tema interesante desde su casa, sin estar unido sentimentalmente al problema. Su vida misma se vio atravesada por la destrucción de libros.

Cuenta en la introducción que de niño, por ser muy pobres, su madre debía trabajar y lo dejaba en una biblioteca al cuidado de una prima. Allí, a los 5 años, se enamoró de la lectura y descubrió el dolor de perder a sus amigos de papel. Una inundación destruyó la colección completa, no pudiendo recuperar su refugio ante la miseria.

Ya de adulto, precisamente en el año 2003, vivió en carne propia el saqueo a la cultura iraquí, allí donde precisamente nació el libro y la escritura. Innumerables tesoros culturales fueron destruidos y robados ante la mirada indiferente de las tropas estadounidenses.

La destrucción de los libros como destrucción del hombre

Fernando Báez  hace en  esta obra un recuento a lo largo de la historia, y en diferentes partes del mundo, de los muchos aspectos que han influido en la destrucción de libros, manuscritos, tablillas de arcilla, papiros e incluso inscripciones en muros y otros materiales.

No pretende ser un relato coherente o con un hilo conductor. Es una enumeración, que te termina dando vergüenza de seguir leyendo. Porque si bien muchas destrucciones masivas han ocurrido por la naturaleza, la mayoría fueron perpetradas por hombres guiados por el odio y la ignorancia.

Es entonces cuando este libro deja de ser histórico para volverse de impacto social. Porque debe despertar en cada uno de nosotros la valoración por la cultura universal, en todas sus formas. De lo contrario, estaríamos avalando que la cultura de los demás no importa, solamente la nuestra. Y de eso, a terminar quemando hombres, hay unos pocos pasos.