Cardiovascular

¿Qué te dijo la luna acerca del corazón?

Que llorar hace que el corazón

Cargue menos y sienta más y

que las sonrisas hacen que palpite de prisa.

¿Segura? Reiré más ¡Que buen cardiovascular!

Nido

Lo amo, más allá de la vida

Más allá del vuelo de los dos pájaros

He volado junto a usted

Sin miedos ni sanciones

He volado con amor

He hecho el nido y me he quedado

La tibieza de sus hojas me protegen

La confianza y la paz me llenan

La armonías que hoy habito

No se extiende al nido que dejé

Está solo y no hay forma de volver.

Elia Santos (julio 2020)

Oración

La noche cubre mi ventana
Observo con nostalgia e imagino
Trato de ver a través de los ojos 
de mis amores e imagino;
la luz del sol, los árboles...
Entonces cierro mis ojos y siento;
el calor que azota, el sudor que corre por mi cuello
Respiro y siento la humedad asfixiante
Y entonces digo;
Buenas noches e imploro
A Dios que las cuide.

Elia Santos
2020

Promesas

Alzar la mirada a lo alto
ver el cielo azul,
tener a alguien que te abrace,
que te sostenga y sea tu voz 
cuando te quedas sin palabras.
Cuando pienso en todo lo que tengo
he de decirte que soy afortunada
y espero que mi ir y venir no te abrume
que me abraces y sostengas siempre
a cambio te prometo;
el amor genuino, olvidar los puntos suspensivos
correr a tus brazos sin dudar
darte todo en una mirada
haré que sientas; que te amo.

Elia Santos  2020
A mi esposo en este día que no es una fecha especial, pero él no sabe de fechas especiales, cualquier día es bueno para sorprender cuando se ama, y yo estoy aprendiendo eso.
 

Te amo…

Te amo por la paciencia que tienen tus brazos
Cuando me abrazan fuertemente sin importarles,
Que de mi cuerpo salgan espinas.
Te amo por como me besas, ardiente y apasionado,
Sin importarte que mis labios se hayan congelado.
Te amo porque me desnudas despacio
Te amo porque esperas sin importarte las estaciones
Te amo porque sé que contigo estoy segura
Te amo por que te necesito y tu piensas,
Que soy fuerte e independiente
Pero te confieso que te necesito
Como el café que tu bebes cada mañana
Como la esperanza en un roto corazón
Así te necesito amado mío, amado esposo.

Elia Santos
2020

Anhelos

Estos momentos no son eternos
Tantas historias tristes, tanto sufrimiento
Una vez más entiendo, que disfrutar y vivir
Es lo más acertado, no refutar la gracia
Y contemplar más la belleza
La compañía de aquellos; 
Que nos han dado fragmentos de sus vidas
Que ya su vida pende de un hilo
Y que se está rompiendo poco a poco
Cuando llegue el día prodigioso
Te abrazaré sin reparos, dejaré que me beses
Y besaré tu frente; dejaré atrás los complejos
Y tu que ya te fuiste; solo un abrazo me diste
Y mi cuerpo completo lo reclama constantemente
Añoro tanto tus caricias, esas caricias que no me diste
Y yo, sabiendo que no querías parecer débil
No quise que creyeras que yo sí lo era
!Ah! que absurdo me parece ahora
Si te tuviera enfrente, te abrazaría hasta que cedieras
Te peinaria y te daría un masaje
!Hasta un beso te daría!

Elia Santos
14 de abril 2020

Primer contacto

Un pequeño fragmento de mi vida que tuvo como escenario el hospital “Mario Catarino Rivas” en el año 2012.

Un baile de toda la vida

Era un día como cualquier otro, al menos así comenzó cuando me desperté aquel día, me encontraba en el hospital, estaba en sexto año de medicina (en Honduras son 8 años de formación), y hacía las tareas habituales que le corresponden a un estudiante; subir y bajar gradas, caminar de un lado a otro: entre el laboratorio, banco de sangre y tu sala asignada, y, como no había un lugar seguro donde dejar tus pertenencias, pues las andaba conmigo siempre, recuerdo que las metía en bolsos de tela que mi tía y mi madre elaboraban para mí, para que el peso no fuera tanto (La fibromialgia ya era mi fie amiga en ese tiempo y alguna otra patología…) en ese bolso cargaba de todo; libros, exámenes, instrumentos Médicos, jeringas, tubos de análisis…, y alguna mudada de ropa por si me tocaba algún turno (es lo que me encanta de la medicina, ni un día es igual a otro y nunca sabes cómo terminará.)

    Y fue así, subiendo las gradas del primer piso cuando me vibró el celular, era una llamada del coordinador de la carrera, era extraño que me llamara, así que contesté.

—Elia, ¿estás en la pasantía de pediatría verdad?

—Si doctor—contesté.

—Un nuevo alumno se trasladó de Tegucigalpa, y se va a integrar a la pasantía, se llama Ronaldo Aguilar, espero que lo introduzcas, le ayudes en que sea posible, le he dado tu número para que te hable y lo pongas al tanto.

     ¡Ya se imaginan la emoción! La carrera de medicina en San Pedro Sula para ese año no era numerosa, en mi promoción no superábamos los 35 alumnos y en la pasantía de pediatría solo éramos 7, 6 mujeres y 1 hombre, así que lo primero que hice fue contarles las nuevas noticias a mis compañeros, todas estábamos ansiosas de conocer al nuevo compañero, y el único varón estaba más que aliviado de ya no tener que estar solo con mujeres, ese día hablamos solo de eso e incluso al llegar a nuestras casas los chats fueron gran parte en imaginarnos como era, había hablado por celular con él para darle horarios y todo lo que se necesitaba.

    Al día siguiente al entrar al aula de clase mis ojos buscaron al «nuevo» y ahí estaba (debo confesar que hasta me arregle un poco más que de costumbre para la ocasión) ¡lastima que no era lo que esperaba! Intentamos hablarle, le hicimos muchas preguntas, pero él era hermético, de pocas palabras y se notaba que estaba muy incomoda con nosotras «nos miraba como a niñas» y es que todas teníamos alrededor de 23 años y él, ¿quién sabe?, parecía un poco mayor, de entrada, me había caído mal, muy mal y al pasar lo días ese sentimiento creció.

       Pero con el tiempo, tuvimos la oportunidad de conocernos más y nos convertimos en buenos amigos, la química entre nosotros fue creciendo, nos gustábamos era un hecho, pero éramos tan diferente, incluso él me había dicho que yo representaba todo lo que no le gustaba en una mujer «infantil, caprichosa y orgullosa» y él era «callado, poco divertido y no me daba la razón» así que ser amigos fue la mejor opción.

      Pasaron años y ya para mediados del 2016 después de varias relaciones fallidas de ambos, decidimos intentarlo y el intento nos llevo al altar un 13 de abril del 2019.

     Actualmente construimos un mundo juntos, y sobra decir que consiente mis caprichos, me abraza fuerte cuando me pongo infantil y lo que es esencial; siempre me da la razón y yo he descubierto que es muy divertido, me hace reír todo el tiempo y lo callado no se le quita, pero soy buena haciéndole hablar y cuando no lo logro, he aprendido a darme por vencida, aunque lo intento luego.

Elia Santos

13 abril 2020

Un solo mundo

No existe nadie como tu
Que me haga soñar y reír,
Ayer te observé en silencio
Sin que te dieras cuenta
Estabas absorto en algún mundo
Quizá desconocido para mí
Y sentí celos...
Estaré yo ahí?
Así que sin pensarlo
Te abracé por detrás
Y bese tu frente
Y tú, con una sonrisa tierna
Me abrazastes y me sentaste
Sobre tus piernas
Y así comprendí,
Que por muchos mundos
Que quieras crear
Siempre estaré ahí.


Elia Santos
Abril 2020

Un año


Siempre seré tuya
A Través de los años
Entre las sábanas
A la orilla del mar
Respirando hondo
En los desaciertos
En la incertidumbre
Siempre tendremos 
Una vida por delante
Y, sino la tenemos.
Cariño mio,
Tenemos las sonrisas
Los besos dados
Los votos jamás violados
Tendremos la esencia del otro
en nuestros cuerpos
Y la suave caricia del recuerdo
Donde cada despertar
Nos prometimos amor eterno
Así te lo declaro, amor mío
En las líneas de estos versos.


Elia Santos
30-03-20
A mi esposo, Ronaldo, hoy en nuestro primer aniversario.