Ventajas de ser un ratón de biblioteca

…Mi devoración, al principio, era tosca, orgiástica, descentrada, cochina —me daba igual emprenderla a mordiscos con Faulkner que con Flaubert—, pero pronto empecé a percibir sutiles diferencias. Me di cuenta, al principio, de que cada libro  poseía un sabor distinto —dulce, amargo, agrio, agridulce, rancio, salado, ácido—, y según fue pasando el tiempo y mis sentidos ganaban en agudeza, llegué a captar el  sabor de cada página, de cada frase y, finalmente, de cada palabra”  “Firmin” (Sam Savage)

¿Te ha pasado a ti? ¿Has sentido alguna vez un hambre voraz por leer? Entonces puede ser que seas un verdadero ratón de biblioteca. Pero esto no es malo, al contrario, y te vamos a explicar por qué.

Ratón de Bibloteca, ventajas

La felicidad de ser ratón de biblioteca

Esta expresión, muy usada por cierto (pero que no le hace honra a la verdadera limpieza que existe en estas instituciones) hace referencia a una persona que disfruta estar rodeada de libros. Puede ser en una biblioteca pública, privada o personal, o simplemente leer desde la computadora. Pero la pasión que mueve a esa persona, es la lectura.

¿Puede esta característica hacer a una persona feliz? Creemos que sí. Porque la felicidad no es un estado permanente, sino transitorio en el presente mismo. Y cada vez que tomamos un libro en nuestras manos por propio gusto, nos estamos permitiendo ser felices durante ese momento.

Viajar sin viajar y ampliar la mente

Una gran ventaja de ser un ratón de biblioteca es la posibilidad que brinda de ampliar tu mundo mental a través de la lectura. Con ella, no es posible descubrir muchas culturas y adquirir la perspectiva del mundo que intentó plasmar el escritor. Nunca dejarás de sacar un poco más de sabiduría de la lectura de un libro.

Si te interesa dedicarte a escribir, es muy bueno que seas un ratón de biblioteca. La lectura te enseñará a escribir, porque aprenderás las diferentes formas que existen de expresar una realidad. Todo aportará a aprender de los maestros y a descubrir tu estilo propio.

La lectura, además, nos aporta cada vez más facilidad para aprender. Si leemos con frecuencia, se abrirán las puertas del conocimiento y cada día tendremos un aprendizaje más sencillo. La comprensión de un texto es más simple si tenemos el cerebro entrenado con numerosas lecturas.

Esperamos que este artículo te anime a ser cada día un poco más ratón de biblioteca, y encuentres la felicidad que se esconde detrás de un buen libro.

Obsesión

Laura era maestra de ciencias naturales de primaria; le gustaba compartir con los niños más pequeños de su salón de clases. Cada mañana seguía la misma rutina: bañarse, cambiarse y beber su taza de café; así pasaban los días.

Hasta que, cierto día, se despertó apenas cinco minutos antes. No había agua para bañarse y empezó a ponerse ansiosa. Se dijo a sí misma que el día continuaría como siempre, que nada malo sucedía; así que se cambió y se preparó su taza de café. Al primer sorbo se le derramó en su camisa blanca, que tan pulcramente llevaba. Ahí fue cuando comprendió que el día iba a ser malo y que no saldría de su casa hasta que todo fuera según sus planes diarios.

¿Cuántos días pasaron para que esto sucediera? Nadie lo sabe, ni ella misma. Cuando por fin se despertó a la hora prevista, se duchó, se cambió y el café no se derramó; entonces salió : ¡los niños eran adolescentes!

Elia Santos

Abril 2020

El mejor diario

Hace algunos años, era una preadolescente, conocí a una maestra jubilada, pasamos (mi madre, mi hermana y yo) un día frente a su casa, nos llamó con alegría, ella estaba frente a su casa, quiso el destino que ese día la encontráramos, no digo «conociéramos» en el pueblo donde crecí todos saben quién es cada uno. Así que entablamos una amena conversación, y la conversación nos llevó a los libros, nos hizo entrar a su casa ¡Era una coleccionista! nunca había visto tantas maravillas juntas, eran libros antiguos de pasta gruesa con ese olor característico a lignina.
Al ver nuestra emoción nos prestó unos cuantos, los llevamos a casa con mucha ilusión, los leímos; eran novelas hermosas, llenas de romance, aventura y sueños hechos realidad.
Desde ese día la visitamos a menudo, era una señora viuda y había perdido a su hija, vivía sola, era una de esas personas que nunca se olvidan, ella me regaló el libro que me salvo muchas veces del aburrimiento, la tristeza y la impotencia; me hizo soñar. Ese libro va conmigo a todas partes, desde que lo tengo en mis manos, es mi cómplice, un compañero y diario a la vez.

 

 

El mejor diario.