El tiempo y los libros

Libros, tiempo para leer

Vuela el tiempo con alas multicolores
Dejando fragancias de diferentes aromas
No se detiene, no admira la inmensidad
Le gusta viajar rápido, sin maletas ni despedida
Si pudiese detener unos instantes
O lo que es mejor, convertir horas en días
Imagino disparates, lo sé
Quién piensa en detener el tiempo
Pero y si se pudiera, qué haría
Empieza la lista mental...
Es innumerable
Sin duda leería libros.

Elia Santos

Día del libro





Se vale soñar, tienes derecho a volar
Conocer el mundo entero
Tocar la nieve y probar lo salado del mar
Donde te encuentres lo puedes lograr
Basta con abrir el libro perfecto
y cada página quedará tatuada 
No en tu piel, sino en tus  recuerdos.

Elia Santos
22 de abril 2020

El mejor diario

Hace algunos años, era una preadolescente, conocí a una maestra jubilada, pasamos (mi madre, mi hermana y yo) un día frente a su casa, nos llamó con alegría, ella estaba frente a su casa, quiso el destino que ese día la encontráramos, no digo «conociéramos» en el pueblo donde crecí todos saben quién es cada uno. Así que entablamos una amena conversación, y la conversación nos llevó a los libros, nos hizo entrar a su casa ¡Era una coleccionista! nunca había visto tantas maravillas juntas, eran libros antiguos de pasta gruesa con ese olor característico a lignina.
Al ver nuestra emoción nos prestó unos cuantos, los llevamos a casa con mucha ilusión, los leímos; eran novelas hermosas, llenas de romance, aventura y sueños hechos realidad.
Desde ese día la visitamos a menudo, era una señora viuda y había perdido a su hija, vivía sola, era una de esas personas que nunca se olvidan, ella me regaló el libro que me salvo muchas veces del aburrimiento, la tristeza y la impotencia; me hizo soñar. Ese libro va conmigo a todas partes, desde que lo tengo en mis manos, es mi cómplice, un compañero y diario a la vez.

 

 

El mejor diario.